ABRIL 03 DE 2025
Los niños expuestos a altas contaminaciones tienen conexiones cerebrales más débiles, según Isglobal. Este estudio liderado por el Instituto de Salud de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por la Fundación la Caixa, ha concluido que los niños expuestos a altos niveles de contaminación atmosférica durante la infancia presentan conexiones más débiles entre regiones cerebrales “clave”. Los resultados publicados en “Environment International “, demuestran el impacto potencial de la exposición temprana a la contaminación atmosférica en el desarrollo del cerebro informa ISGlobal en un comunicado de este martes. El estudio analizo los datos de 3.626 niños de la cohorte Generación R de Rotterdam (Países bajos), y la exposición a la contaminación Enel lugar de residencia, incluyendo las partículas en suspensión (PM2.5 Y PM 10), el dióxido de nitrógeno (NO2)y los dióxidos de nitrógeno (NOX), se evaluó la conectividad cerebral entre las redes y dentro de ellas, incluyendo 13 rede corticales y tres regiones subcorticales: la amígdala -emocionales y respuestas de supervivencia – el hipotálamo -formación de memoria y la orientación espacial- y el núcleo caudado – regulación del movimiento, memoria y toma de decisiones-.
Los niños fueron evaluados mediante neuroimágenes en estado de reposo en los momentos –alrededor de los 10 años y a una edad de 14–, y la expansión a la contaminación atmosférica se analizo en dos periodos: desde el nacimiento hasta los 3 años y en el año anterior a la evaluación por neuroimagen. Los resultados muestran que una mayor exposición a la contaminación atmosférica desde el nacimiento y hasta los 3 años se asocia con una menor conectividad entre la amígdala y las redes corticales implicadas en la atención, la función somatomotora – que coordina los movimientos corporales- y la función auditiva.
Además, una mayor exposición a partículas PM10 en el año anterior a la evaluación de neuroimagen se asocio con una menor conectividad funcional entre las redes de saliencia y medial-parietal, responsables de la detección de estímulos en el entorno y de la introspección y la autopercepción. “Estas asociaciones persisten a lo largo de la adolescencia, lo que podría indicar altera raciones duraderas en el desarrollo normal de las redes cerebrales debido a la exposición y la contaminación. Esto podría afectar al procesamiento emocional y a las funciones cognitivas”, explica a autora principal, Mónica Guxens.
Fuente: InfoSalud
Noticias: Internacionales
Tomado: ECO-SITIO portal de medio Ambiental y ecología.