FEBRERO 19 DE 2025
La deforestación amenaza a 7600 especies que dependen de los bosques en todo el mundo, 13,3% de la perdida de áreas de distribución de vertebrados se deben al consumo de madera y cultivos por los países desarrollados, la pérdida de biodiversidad se ha acelerado en las últimas décadas en todo el planeta, impulsada entre otras causas por la deforestación. La creciente demanda de productos agrícolas y forestales y la expansión de la agricultura intensiva en los países más desarrollados está provocando la desaparición de zonas boscosas más allá de sus fronteras. Un estudio publicado en Nature” por investigadores de la Universidad de Princeton ha cuantificado el impacto de la demanda esos productos en 24 países desarrollados sobre 7593 especies de aves, mamíferos y reptiles dependientes de los bosques. La conclusión es que estas especies están seriamente amenazadas, los investigadores cambiaron datos económicos sobre el comercio internacional con mapas de deforestación obtenidos por satélite y modelos de distribución de especies entre 2001 y 2015. Los resultados muestran que el 13.3 % de la perdida global de áreas de distribución de vertebrados forestales fue atribuible al consumo de madera y cultivos por parte de estos países desarrollados. Estados Unidos, Francia, Japón y China figuran entre los principales contribuyentes a este fenómeno, y 18 de los 24 países analizados tuvieron mayores impactos internacionales que internos en la pérdida de biodiversidad. “Es difícil rastrear el impacto que tienen los países sobre el medio ambiente fuera de sus fronteras”, explica Alex Wiebe, autor principal del estudio al cambiar imágenes satelitales con datos económicos y de biodiversidad, ahora podemos medir y mapear exactamente donde los países impactan sobre las especies en todo el mundo por primera vez” añade. El estudio identifica “puntos críticos” de pérdida de biodiversidad, principalmente en regiones tropicales con una alta concentración de especies endémicas. El consumo estadounidense tuvo impacto más significativo en la biodiversidad de América Central, mientras China y Japón afectaron gravemente a la fauna de las selvas tropicales del sudeste asiático, un hallazgo preocupante es que el comercio internacional ha contribuido de manera desproporcionada a la pérdida de habitad de especies en peligro crítico de extinción. Según estudio, más de la mitad de la pérdida da habitad del 25% de estas especies se deben al consumo internacional. “Al importa alimentos y madera, los países desarrollados están exportando extinción”, advierte David Wilcove, coautor del estudio.
“El comercio global extiende los impactos ambientales del consumo humano, en este caso impulsando a los países más desarrollados a obtener sus alimentos de países más pobres y con mayor biodiversidad en los trópicos, lo que resulta en la pérdida de más especies”, subraya. Los resultados del estudio retacan la necesidad de reformar las políticas comerciales para reducir la presión sobre los ecosistemas más vulnerables. Wilcove subraya la importancia de la colaboración entre países importadores y exportadores para promover la conservación del habitad y garantizar prácticas comerciales más sostenibles. “El comercio mundial de alimentos y madera no se detendrá” reconoce Wilcove.” Lo importante es que los países importadores reconozcan los impactos ambientales que este comercio tiene sobre los países exportadores y trabajen con ellos para reducirlos. Todos los países se beneficiarán si promueven la protección del habitad y la agricultura sostenible, por que la biodiversidad beneficia a todos los países”.
El estudio sugiere que el análisis de patrones de pérdida de biodiversidad podría ayudar predecir donde las especies están en mayor riesgo, lo que permitirá desarrollar estrategias de conservación más eficaces. “La aplicación de certificaciones ambientales más estrictas y la regulación de la cadena de suministro podrían mitigar los impactos negativos de la deforestación vinculada al comercio internacional”, expone los autores, equilibrar las necesidades económicas con la preservación de los ecosistemas deben ser el objetivo “La cooperación global será clave para garantizar que el desarrollo económico no se logre a expensas de la biodiversidad mundial”, recoge el estudio. Además, la participación de la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales (ONG) será crucial para presionar a los gobiernos y las empresas a adoptar medidas efectivas que minimicen la pérdida de biodiversidad, apuntan los investigadores. Las estrategias de mitigación también deben incluir incentivos económicos para promover la reforestación y la restauración de ecosistemas degradados. A sí mismo. las políticas comerciales deben incentivar practicas sustentables y penalizar a aquellas que conduzcan a la deforestación concluye los autores de este estudio.
Fuente: Información (España).
Noticias: Internacionales.
Tomado: ECO-SITIO portal de medio Ambiental y ecología.